domingo, 6 de abril de 2014

El Google Content ID de YouTube: un cáncer para los creadores independientes

Unos años atrás Google añadió a YouTube un sistema para detectar de manera automática las infracciones de derechos de autor (copyright) que pudieran cometer los vídeos subidos. Este sistema permite a los propietarios de derechos registrar sus obras en una base de datos de forma que los contenidos de dichas obras puedan ser detectados automáticamente en vídeos que teóricamente infringen sus derechos. Sin embargo este sistema no tiene en cuenta el registro fraudulento ni el uso de licencias basadas en «izquierdos de autor» (copyleft en contraposición a copyright) que mediante el uso del copyright permiten y garantizan al usuario una serie de derechos con muchas menos restricciones.
Un caso especialmente sangrante es el de la retirada de la película animada «Sintel», propiedad de la Blender Foundation. Esta película como todo lo producido por la BF está licenciada bajo Creative Commons, incluyendo todo el material empleado para crearla (modelos 3D, texturas ...).
Parece ser que Sony debe haber creado algún vídeo y ha empleado partes de Sintel, pero luego ha registrado dicho vídeo en la base de datos Content ID de YouTube y la película Sintel ha sido retirada por usar contenidos registrados a nombre de Sony, cuando es Sony la que ha usado contenidos de la Blender Foundation. Tiene todo el derecho de usar dichos contenidos, para eso están las licencias Creative Commons, FDL y otras. Pero a lo que no tienen derecho es a apropiarse dichos contenidos y registrarlos como propios perjudicando a los autores de los mismos.

El sistema que Google utiliza tampoco ayuda desde luego. Un sistema automático que da carta blanca a las compañías poseedoras de derechos a registrar lo que les dé la gana, generando reclamaciones de copyright y retiradas automáticas.
Mismamente algunos de los vídeos que tengo colgados en YouTube emplean música clásica intrepretada por una determinada orquesta. Esos vídeos han sufrido reclamaciones por copyright de multitud de empresas poseedoras de los derechos de interpretación de esas obras de hace más de 200 años, pero ninguna de esas reclamaciones pertenece a la orquesta que hizo la interpretación que yo usé.
Una misma obra musical, libre de derechos (pertenece al dominio público), puede ser reproducida por multitud de músicos diferentes y con YouTube es posible que todos ellos reclamen sus derechos de autor por usar música """""suya""""". Y tú ponte a impugnar todas y cada una de las reclamaciones. Al final terminas pasando, ellos ganan.

Con YouTube el que cuelga los vídeos primero y puede registrar sus contenidos, gana. Tú quedas como un pringado de segunda clase del cual pueden abusar y eres culpable hasta que no se demuestre lo contrario.

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